Roberto Abraham Scaruffi

Thursday, 24 March 2011


  Jabad.com Magazine Semanal
Jueves, 24 de Marzo, 2011 - 18 Adar II, 5771
Estimados Lectores:

Esta semana, leemos en la Torá sobre dos preceptos muy importantes, y básicos en la práctica judía. Ellos son el Kashrut, (la dieta alimentaria) y el poder purificador de la Mikve (las aguas rituales).
Estas mitzvot son, a mi parecer, las que se involucran con lo cotidiano y doméstico de nuestras vidas. Algo tan básico como la alimentación no es tomado a la ligera sino que tiene la posibilidad de elevarnos, nos ofrece la constante posibilidad de elegir "entre lo puro y lo impuro", entre lo santo y lo profano, entre asemejarnos a los animales o parecernos a Di-s.
Por eso no es casual que estas Mitzvot se lean al final de la porción que nos habla de la inauguración del Mishkan (santuario), el hogar de Di-s en la tierra. La Torá no esta insinuando que para realmente convertir nuestros hogares en la casa de Di-s, debemos comprender que Di-s se encuentra en las cosas más simples, y en las decisiones más triviales.
¡Shabat Shalom!
Rabino Eli Levy

Artículos de esta semana Magazine Imprimible
Parasha de la semana
En el octavo día luego de los “siete días de inauguración” Aarón y sus hijos comienzan a oficiar como Kohaním (sacerdotes); un fuego Divino aparece para consumir las ofrendas..

Guías, análisis e historias sobre esta importante mitzva.

Dígame que, cómo, dónde y con quién come, y le diré quién y qué es.<

Por Yanki Tauber
La Sinagoga
Cuando los romanos destruyeron el Segundo Templo en el 69 e.c., el único lugar para el culto público siguió siendo la sinagoga, la cual entonces adquirió importancia como el centro de la vida comunal judía.

Por Shlomo Yaffe
Vestimentas judías
¡Todos ustedes, los Jasidim, tienen el mismo aspecto!. Debe haber seguramente algún negocio Jasídico que posee un único modelo de ropa. Los mismos sombreros negros, las mismas camisas y las mismas medias negras.

By Aron Moss
Historias
"Te traje algo para comer", me dijo, y extrajo un panecillo recién horneado. El apetitoso aroma me produjo tremendos mareos. Le dije que nosotros, los judíos, no tenemos permitido comer eso en Pesaj. Le agradecí y rechacé el pan. Se fue sin decir palabra.......